jueves, 24 de diciembre de 2015

DE LA LENGUAS Y DE LAS PERSONAS A LA FELIZ NAVIDAD


Cuando en 1985 me dieron una beca y me fui a estudiar a Italia, yo tenía 18 años y ahora voy a cumplir 50.. por establecer un poquito la comparación, me encontré allí, de los muchos españoles que te encuentras cuando sales de tus fronteras, a un chico, un año mayor que yo , que se llamaba Albert, catalán y que es el punto de partida de esta historia.

Cuando sales fuera, cuando aprendemos un idioma diferente al materno , sea el que sea, aprendemos a presentarnos, a decir de dónde somos entre otras cosas porque sabemos que cuando estamos fuera surge la pregunta.

No ha habido país hasta la fecha que no haya visitado en el cual me ha tocado decir de dónde soy o graciosamente han adivinado de dónde era. Ah !!  españoles !!!

Vuelvo a lo primero que os contaba, Albert, buen chico, encantador, con el que me recorrí Italia en auto-stop, decía cuando le preguntaban,  " yo soy catalán " . No es que los italianos sean una panda de incultos, que no lo son, sino que además nos movíamos en ambiente universitario, donde habia italianos y millones de nacionalidades juntas . 

¡ Cuántas  veces  tuve que oir a Albert en aquel año 1985 explicar desde catalano.. hasta Barcelona...para no llegar a pronunciar España !!!  Fueron muchas y continuas y siempre el interlocutor, después de todas aquellas explicaciones geográficas de Albert, acabada diciendo... 
¡¡ Spagnolo !!! 

Estudié Filología y como estudiante comprendí dos cosas que son fundamentales. La primera de la ellas es que las lenguas no son patrimonio solamente del pueblo que las habla, sino de la humanidad entera. Su protección depende única y exclusivamente de que se hablen, de que las gentes las hablen y mientras haya gentes habrá lenguas.

Estudiando filología hice la carrera en valenciano, simplemente porque el horario me cuadraba más, Yo soy castellano parlante, nacida en una zona geográfica de la comunidad valenciana donde nunca se habló valenciano. Mi padre es valenciano, nacido en Valencia, mi abuela paterna valenciano parlante, los hermanos de mi padre valenciano parlantes. Tengo la completa certeza de que una lengua se aprende, y se entiende y aprendes a expresarte en ella o no, pero si a entenderla.

Dentro de mi carrera profesional me vine a Andalucía. No es lo mismo aprender que trabajar. En el trabajo tienes tú la misión de entender en primer lugar y de hacerte entender. 

Yo no tengo dificultades, salvo las obvias del paso del tiempo de entender a un valenciano o a un catalán, aunque estuve dos meses en LLeida y no tenía narices de entender a aquellas personas,  aunque llegamos al entendimiento.. ¡¡ cómo no !!!

Pues en Andalucía viví el caso de trabajar en un momento de mi trayectoria en la zona de la Axarquía.  Cuántas veces he tenido que decir la frase de ¿ me lo puede repetir pero más despacio?.
Me pasó como me había pasado en Lleida. Y me pasó con mi lengua materna . 

Allá donde el cuerpo me ha llevado me he entendido, hablando o sin hablar el idioma.

Politizar las lenguas nos pasa factura. 

Las lenguas no son patrimonio de la clase política sea del signo que sea.

Las lenguas son patrimonio de sus hablantes y de la humanidad entera, porque son riqueza oral y escrita. 

En un mundo en el que todo se traduce me atrevo a decir que la importancia de lo oral ha trascendido con creces a la trascendencia de los escrito. Pero es importante subrayar que escribir una lengua no es que esté en los documentos oficiales, contractuales o del día a día, escribir una lengua para que tenga trascendencia es usar el lenguaje literario, ese que intentamos enseñar a los alumnos que " crea belleza".

Los ingleses, esos señores y señoras que vienen a nuestro pais y que en tono de humor hasta su premio de educación, llega decir que ¿ para qué se van a molestar en aprender otros idiomas, si a ellos les entiende todo el mundo ...?   tienen segundas y terceras lenguas incluidas en su educación, otra cosa diferente es que lleguen a la Costa del Sol y las hablen.  Cuántas veces renegamos de ellos y exclamamos en nuestros trabajos :  " ¡ hay que ver 30 años aquí y no dice ni una sola palabra! "
No digo más.

Con la globalización hemos llegado a pensar que unas lenguas,  las que más se hablan, son más importantes que otras y obviamente que otras, las que tienen menor número de hablantes, no tienen importancia.

Muchos padres y madres entienden que estudiar francés es una pérdida de tiempo y tienen a sus hijos e hijas estudiando chino, no solamente por una perspectiva de número de hablantes, sino porque está de moda, y quizá o sin quizá, pensando en ese futuro que nos venden tan globalizado de cuando 
"el gigante chino despierte".. que mi hijo o mi hija tengan una buena posición en la parrilla de salida.

Es tremendamente curiosa nuestra percepción del futuro, cuando si hablamos de lenguas y de personas, , estamos avocados al entendimiento.

Todas estas reflexiones las hago en voz alta, sin demasiadas conclusiones. Son cosas que pensé hoy al despertarme. Creo que producto de tantas horas de radio en la semana de reposo que me ha mandado el médico, 

Mi cabeza salió por ahi. Será por mi deseo de felicitar la  Navidad. Por las elecciones españolas y las catalanas....que las tengo tan escuchadas...

Siendo simple lo único realmente  preocupante para una lengua es la tasa de natalidad.

Pero si hacemos de la lengua  frontera ,  barrera, defensa o agresión, flaco favor nos hacemos porque si hay algo que  tengo claro  es que las lenguas son  patrimonio de la humanidad.

Feliz Navidad en todas la lenguas y para todas las personas.


2 comentarios:

  1. Hola: me gustó mucho tu reflexión y la importancia de aprender idiomas y viajar. Acabo de descubrir tu blog y me gusta mucho la variedad de temas que tratas, como bien dices, desde tu punto de vista. En este momento tengo un blog dedicado a los jóvenes y Educación que te invito a visitarlo: http://cativodixital.blogspot.com.es/ . Si quieres seguimos en contacto. Yo ya me hice seguidora de tu blog.

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